Gestión comercial con CRM: el paso que las empresas chilenas siguen haciendo mal

Gestión comercial con CRM

Gestión comercial con CRM: el paso que las empresas chilenas siguen haciendo mal

La gestión comercial con CRM es uno de los principales motivos por los que las empresas chilenas deciden invertir en tecnología, pero también una de las mayores fuentes de frustración cuando los resultados no llegan. Muchas organizaciones tienen CRM, pagan licencias mes a mes y obligan a sus equipos a usarlo, pero en la práctica siguen gestionando las ventas como antes.

El problema no es el CRM. El problema es que la gestión comercial con CRM se aborda de forma incorrecta: se usa como una herramienta de registro y no como un sistema para dirigir, priorizar y tomar decisiones comerciales.

Muchas empresas tienen CRM, pero siguen gestionando ventas como antes

Es una escena común en empresas chilenas. El CRM está activo, los vendedores cargan contactos y actividades, y aun así el gerente comercial sigue pidiendo reportes por correo, usando Excel para proyectar ventas y basándose en la intuición para tomar decisiones.

En estos casos, la gestión comercial con CRM no existe realmente. El sistema está, pero no se usa para gestionar. El CRM se convierte en un repositorio de información que no impacta en la forma de vender ni en los resultados del negocio.

Cuando esto ocurre, el CRM empieza a percibirse como una carga administrativa y no como una herramienta estratégica. Y ese es el primer paso hacia el abandono del sistema.

Qué es (y qué no es) la gestión comercial con CRM

Para entender por qué tantas empresas fallan, primero hay que aclarar qué significa realmente la gestión comercial con CRM.

La gestión comercial con CRM no es registrar contactos de clientes.
La gestión comercial con CRM no es anotar llamadas o enviar correos desde el sistema.
La gestión comercial con CRM no es mirar reportes una vez al mes.

La gestión comercial con CRM es dirigir las ventas con información confiable y en tiempo real. Es usar el CRM como la principal herramienta para decidir dónde enfocar el esfuerzo comercial, qué oportunidades priorizar, qué riesgos existen y qué acciones tomar para mejorar los resultados.

Cuando la gestión comercial con CRM es correcta, el sistema deja de ser pasivo y se convierte en un apoyo activo para el gerente comercial y el equipo de ventas.

El error más común en la gestión comercial con CRM

El error más frecuente en la gestión comercial con CRM es usar el sistema solo como un repositorio de datos y no como un sistema de gestión.

Muchas empresas creen que por el solo hecho de “tener la información cargada” ya están gestionando mejor. En la práctica, los datos quedan almacenados, pero no se usan para dirigir al equipo, ajustar estrategias o anticipar problemas.

Cuando el CRM se usa solo para registrar, la gestión comercial sigue ocurriendo fuera del sistema: en reuniones, planillas paralelas y conversaciones informales. Esto genera duplicación de trabajo, pérdida de visibilidad y decisiones basadas en percepciones más que en datos.

La gestión comercial con CRM comienza cuando el sistema se transforma en el centro de la operación comercial y no en un archivo digital.

Qué debería gestionar un gerente comercial desde el CRM

Una gestión comercial con CRM efectiva requiere que el gerente utilice el sistema como su principal herramienta de trabajo. No para controlar por controlar, sino para tener visibilidad real de lo que está pasando.

Desde el CRM, un gerente comercial debería gestionar el pipeline de ventas. Esto implica entender cuántas oportunidades hay, en qué etapa están y qué probabilidad real de cierre tienen. Sin un pipeline bien gestionado, no existe gestión comercial con CRM.

También debería gestionar las oportunidades de venta. Saber cuáles están activas, cuáles llevan demasiado tiempo estancadas y cuáles requieren intervención. La gestión comercial con CRM permite detectar estos puntos antes de que las oportunidades se pierdan.

La actividad real del equipo es otro aspecto clave. No se trata de medir cantidad de llamadas por medir, sino de entender si las acciones comerciales están alineadas con los objetivos. La gestión comercial con CRM entrega esta visibilidad sin necesidad de perseguir vendedores.

El forecast de ventas es otro elemento fundamental. Un CRM bien utilizado permite proyectar resultados basados en datos reales y no en optimismo. Sin forecast confiable, la gestión comercial con CRM pierde gran parte de su valor.

Finalmente, el CRM debe ayudar a definir prioridades. No todas las oportunidades son iguales ni requieren el mismo esfuerzo. La gestión comercial con CRM permite enfocar recursos donde realmente generan impacto.

Indicadores básicos para una buena gestión comercial

Para que la gestión comercial con CRM funcione, no es necesario partir con decenas de KPI complejos. De hecho, uno de los errores más comunes es medir demasiado sin tener claridad.

Algunos indicadores básicos son suficientes para comenzar: volumen de oportunidades activas, avance por etapas del pipeline, tasa de cierre y tiempo promedio de cierre. Estos indicadores permiten al gerente tener una visión clara de la salud comercial del negocio.

La gestión comercial con CRM se fortalece cuando los indicadores se usan para tomar decisiones concretas y no solo para “reportar”. Más adelante se pueden profundizar métricas, pero sin una base clara, los KPI pierden sentido.

Por qué muchas empresas no logran gestionar ventas con CRM

Existen tres razones principales por las que la gestión comercial con CRM no se consolida en muchas empresas chilenas.

La primera es la falta de estructura. Sin procesos claros, el CRM se usa de forma inconsistente y la información pierde valor. La gestión comercial con CRM necesita una base estructurada para funcionar.

La segunda razón es la falta de criterio. No basta con tener datos; hay que saber qué mirar y qué ignorar. Muchas empresas se llenan de reportes, pero siguen sin claridad para decidir.

La tercera razón es la falta de acompañamiento. Implementar un CRM y dejar al equipo solo es una de las principales causas de fracaso. La gestión comercial con CRM requiere guía, ajustes y seguimiento para consolidarse.

Cómo una buena implementación convierte el CRM en una herramienta de gestión

La diferencia entre un CRM que agrega trabajo y uno que ordena la gestión está en la implementación. Una buena implementación pone el foco en cómo se va a usar el sistema para gestionar, no solo en cómo se configura técnicamente.

Cuando la implementación es acompañada, el CRM se adapta al proceso comercial real de la empresa. Se definen reglas claras, se establecen criterios de uso y se capacita al equipo de forma práctica.

En este punto entra Impulsa como facilitador del cambio. Nuestro enfoque no es solo activar el CRM, sino ayudar a las empresas chilenas a lograr una gestión comercial con CRM real, donde el sistema se convierte en una herramienta diaria para dirigir ventas y tomar decisiones.

El acompañamiento continuo permite corregir desvíos, ajustar procesos y asegurar que la gestión comercial con CRM se mantenga en el tiempo, incluso cuando el negocio crece.

Conclusión

La gestión comercial con CRM no falla por la herramienta, falla por cómo se usa. Un CRM bien utilizado ordena la gestión, mejora la visibilidad y facilita la toma de decisiones. Mal utilizado, solo agrega trabajo y frustración.

Las empresas chilenas que logran resultados con CRM son aquellas que entienden que la gestión comercial con CRM es un cambio en la forma de dirigir ventas, no solo una implementación tecnológica.

Descubre cómo Impulsa ayuda a gestionar ventas con CRM, no solo a registrarlas.